
El Libro vs. Película de este mes estará dedicado a MISERY. Queremos rendir un pequeño homenaje al gran director Rob Reiner, responsable de una de las adaptaciones más memorables del universo de Stephen King. Quien haya visto la película sabe que, aun pasados los años, sigue impregnada en el sistema límbico del espectador: una auténtica experiencia de horror psicológico.
La gran Kathy Bates, da vida a una fanática obsesiva que secuestra a Paul Sheldon (James Caan), un escritor de éxito, y lo obliga a reescribir el final de su serie de novelas. La historia sumerge a la audiencia en la misma sensación de cautiverio, vulnerabilidad y terror que experimenta Paul Sheldon.

La novela homónima y la película son muy similares en esencia, pero difieren en la ejecución. El libro está narrado en primera persona, lo que nos permite acceder directamente a los pensamientos y miedos de Paul, intensificando el terror que experimenta. En cambio, la película construye esa misma sensación a través de lo visual y de una progresión magistral del suspense.


