LA MUERTE DEL CORAZÓN, de Elizabeth Bowen, narra las vicisitudes de Portia Quayne, una adolescente de dieciséis años que, tras quedar huérfana, se instala en la glamurosa, pero emocionalmente estéril, casa de su hermanastro en Londres. Allí, las estrictas convenciones sociales y la hipocresía del mundo adulto chocan de frente con su necesidad de afecto y con la búsqueda desesperada de algo auténtico a lo que aferrarse. Está considerada una de las grandes novelas inglesas del siglo XX.
EL SENTIDO DE UN FINAL, de Julian Barnes, es una novela breve e inquietante que narra cómo su protagonista, Tony Webster, un hombre ya jubilado, tiene que enfrentarse a un hecho del pasado que creía haber comprendido y dejado atrás. La novela nos enfrenta a la fragilidad de nuestros recuerdos y a la facilidad con la que convertimos en certezas recuerdos del pasado que, quizá, nunca ocurrieron exactamente como los recordamos.
EL MUSEO DE LA INOCENCIA, de Orhan Pamuk, narra la relación entre Kemal, un hombre perteneciente a la alta burguesía turca, y su joven pariente lejana Füsun, de una clase social mucho más humilde. Ambientada en un Estambul dividido entre la tradición y la modernidad, la novela explora la pasión, la obsesión, la memoria y la añoranza con la prosa única que llevó a Pamuk a alzarse con el Premio Nobel de Literatura.
EL NADADOR EN EL MAR SECRETO, de William Kotzwinkle, narra la devastadora experiencia de una pareja que debe enfrentarse al nacimiento de un hijo que nace muerto. En esta breve pero intensa novela, alejada de cualquier sentimentalismo, el autor explora el viaje emocional que sigue a esa pérdida y la forma en que transforma para siempre la manera de mirar la vida y el mundo.