
Iris Murdoch era considerada «la mujer más brillante de Inglaterra» en los años 80. Según su marido John Bayley: “Siempre respondía a los admiradores que le escribían. Escribía cartas largas, esmeradas, dirigidas a una persona, no a un simple admirador…».

Iris fue diagnosticada de Alzheimer en el 97, Bayley la cuidó hasta su muerte, jamás se separó de ella, a pesar de ser consciente de los numerosos amantes que Iris había tenido a lo largo de su matrimonio: «A los hombres, que eran como Dioses para ella, también los consideraba eróticos, pero el sexo le parecía un elemento marginal, no un fin en sí mismo”, escribió su marido en un controvertido libro Elegía a Iris.


