
Eve Babitz fue, antes que escritora, una musa e icono cultural, protagonista de la contracultura de Los Ángeles en las décadas de los 60 y 70. Posó desnuda jugando al ajedrez con nada más y nada menos que Marcel Duchamp, para una retrospectiva de la obra del pintor en el Museo de Arte de Pasadena.
Tuvo una relación amorosa y artística con Jim Morrison, también se la vincula sentimentalmente con el escritor Dan Wakefield y el actor Harrison Ford.

Como artista visual, destacó en la técnica del collage y diseñó portadas de discos para bandas como The Byrds o Buffalo Springfield.
Desde 2014, la obra de Babitz ha experimentado un despertar por sus propios méritos literarios, consiguiendo una nueva generación de lectores, pero también debido al culebrón entre ella y Joan Didion destapado en el libro Didion y Babitz de Lili Anolik, que explora la compleja relación entre ambas; dos polos opuestos en el panorama cultural y social californiano de la época.


